PATRONES DE REFLUJO. PH-METRIA 2 (FIG.10)



 
Los enfermos con síntomas de reflujo pueden tener una exposición ácida mayor en ciertas posturas. Cuando predomina en bipedestación (Imagen 9) puede considerarse como una exageración del reflujo fisiológico y, al igual que éste, predomina en el período postprandial. La mayor exposición se debe a un aumento en el número de episodios de reflujo ya que el efecto de la gravedad ayuda a su rápido aclaramiento por lo que son de corta duración. Una exposición ácida prolongada en decúbito (Imagen 10) generalmente es debida a episodios de reflujo menos frecuentes, pero de mayor duración. Estos enfermos suelen tener una alteración más intensa de la función del esfínter inferior y del cuerpo esofágico que ocasiona un retardo en el aclaramiento ácido. En función de estos hallazgos, los pacientes con reflujo patológico se han dividido en refluidores en posición erecta y refluidores en decúbito, denominándose refluidores biposicionales o mixtos cuando aparece en ambas posturas. El 64% de los pacientes pertenece a este último grupo, el 10% a refluidores en posición erecta y el 26% en decúbito. No está claro que esta separación refleje realmente distintos tipos de reflujo sino que parece más probable que supongan distintos puntos en un espectro de menor a mayor gravedad. Existe una mayor prevalencia de esofagitis y de estenosis en los refluidores en decúbito y, sobre todo, en los biposicionales y se ha asociado una mayor exposición ácida en decúbito con el desarrollo de esófago de Barrett. No se ha definido claramente la significación que esta separación tiene en la decisión terapéutica, aunque parece claro que los que muestran reflujo biposicional deben ser tratados de forma agresiva ya que acumulan la mayoría de las complicaciones.

Johnson LF. New concepts and methods in the study and treatment of gastroesophageal reflux disease. Medical Clinics of North America. 1981; 65: 1195-1222.

DeMeester TR, Wang CH, Wernly JA y cols. Technique, indications, and clinical use of 24 hours esophageal pH monitoring. J. Cardiovasc. Surg. 1980; 79:656-70.

Atkinson M. Monitoring oesophageal pH. Gut 1987; 28: 509-514.