ROTURA DE LA BARRERA MUCOSA ESOFAGICA



 
La exposición prolongada de la mucosa esofágica a los componentes del jugo gástrico y biliopancreático conduce a la ruptura de la barrera epitelial y con ella a la retrodifusión aumentada de H+. Cuando éstos alcanzan una concentración crítica en el interior de la mucosa y submucosa, ponen en marcha una respuesta funcional e inflamatoria. La primera puede dar lugar a trastornos motores que, en algunos enfermos, participan en la génesis de dolor torácico y disfagia. La respuesta inflamatoria origina la aparición de un infiltrado celular en el que destaca por su valor diagnóstico la presencia de neutrófilos y eosinófilos (imagen 27). Por otra parte, la muerte y descamación aumentada de las células superficiales del epitelio, ocasiona un adelgazamiento de la mucosa y una proliferación compensadora de las células de la capa basal. La traducción morfológica de estos dos hechos son la prolongación de las proyecciones papilares de la submucosa, (imagen 26) y el aumento de espesor de la capa basal (imagen 25). Cuando la proliferación de este estrato basal no es suficiente para compensar las pérdidas celulares se producen soluciones de continuidad en la mucosa que se traducen, según su profundidad, en la aparición de erosiones o úlceras (imagen 28). Estas lesiones permiten a los agentes lesivos penetrar más profundamente y extender así a otras capas los fenómenos inflamatorios que estimulan la formación de fibras de colágeno en la submucosa, capa muscular y región periesofágica con formación de fibrosis y eventual estenosis de intensidad variable (imágenes 29 y 30). A esta respuesta contribuye también el tejido de granulación y la fibrosis existente en la base de las úlceras más profundas. El tipo de reparación del daño tisular viene determinado fundamentalmente por la persistencia y gravedad del reflujo. Cuando es poco intenso y relativamente controlado la curación de la mucosa se realiza con epitelio escamoso. Por el contrario, cuando es continuado la mucosa se restablece a expensas de un epitelio columnar metaplásico (epitelio de Barrett) (imágenes 31 y 32) que tiene potencialidad maligna por lo que eventualmente puede evolucionar a displasia grave y adenocarcinoma.

Behar J. El reflujo gastroesofágico y sus complicaciones, con un análisis crítico de su tratamiento. Cohen S, Soloway RD eds. Enfermedades del esófago. Madrid. Saned 1984 ( Churchill Livingstone, 1982): 203-223.

Frierson HF. Histology in the diagnosis of reflux esophagitis. Gastroenterology Clinics North America 1990, 19: 631-644.