| ESOFAGITIS POR REFLUJO. DIAGNOSTICO ENDOSCOPICO | ![]() |
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| La endoscopia es la exploración más sensible
para poner de manifiesto lesiones mucosas. En la
esofagitis por reflujo predominan por encima de la
transición escamosocolumnar tanto si ésta se localiza a
nivel de la unión gastroesofágica como si lo hace en
posición más alta, tal como ocurre en el esófago de
Barrett. El espectro de alteraciones es variable
oscilando entre mínimos cambios en el aspecto de la
mucosa y lesiones penetrantes o fibrosantes. Estas
lesiones se han clasificado en cuatro grados en función
de su gravedad. En la esofagitis grado I sólo existen
alteraciones superficiales en forma de eritema o
friabilidad con desaparición del fino patrón vascular
del esófago distal aunque puede haber alguna erosión
aislada. Estos cambios son poco específicos de ERGE. La
presencia de erosiones es ya altamente específica de
esofagitis y tiene una estrecha asociación con los
signos histológicos. Su hallazgo a nivel de la unión
escamoso-columnar en el contexto clínico de reflujo
sintomático no plantea excesivas dudas en cuanto a su
significación. Cuando las erosiones no afectan a la
totalidad de la circunferencia esofágica se considera
esofagitis grado II (Imagen 49). Si por el contrario
confluyen distalmente adoptando morfología
circunferencial hablamos de esofagitis grado III (Imagen
50). Finalmente, en la esofagitis grado IV hay lesiones
crónicas como úlceras, estenosis o metaplasia de
Barrett. Esta clasificación, desarrollada por Savary y
Miller tiene valor pronóstico por cuanto la tendencia a
desarrollar complicaciones es tanto mayor cuanto más
alto sea el grado. Savary M, Miller G. Loesophage. Manual et Atlas dendoscopie. Ed. Gassmann AG. Solothurn Sllisse 1987. Worh Boyce H. Hiatal hernia and peptic diseases, of the esophagus En Gastroenterologic endoscopy. MV. Sivak. WB Saunders Company. Philadelphia 1987; 401: 418. |
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