| BASES FISIOPATOLOGICAS DEL TRATAMIENTO DE LA ERGE | ![]() |
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| El origen de la ERGE es multifactorial y, en
consecuencia, el tratamiento debería ir encaminado a
corregir los mecanismos fisiopatológicos implicados: 1)
evitar o disminuir el reflujo, 2) hacer inocuo el
material refluido, 3) mejorar el aclaramiento esofágico
y 4) aumentar la protección de la mucosa y promover su
curación. Como en la mayoría de los pacientes el agente
patogénico principal es la capacidad agresiva del ácido
y de la pepsina refluidos, es suficiente con actuar de
forma preferente sobre este mecanismo. Esta afirmación
viene refrendada por las altas tasas de curación de la
esofagitis por reflujo (alrededor del 90%), después de
la supresión prácticamente total de la secreción
ácida con inhibidores de la bomba de protones. La
intervención quirúrgica es el mejor procedimiento para
evitar el reflujo patológico y su indicación parece
clara en aquellos enfermos en los que fracasa el
tratamiento anterior, sobre todo si presentan un fallo
mecánico marcado del EEI o síntomas consecutivos a
regurgitación. Las medidas actuales destinadas a mejorar
el aclaramiento esofágico y a potenciar la capacidad de
defensa de la mucosa son menos eficaces, pero tienen su
indicación en determinadas circunstancias.
Armstron D, Eme C, Blum AL. Gastroesophageal reflux disease and pH monitoring. Current Opinion in Gastroenterology 1991; 7: 545-556. Johsonn DA. Medical therapy for gastroesophageal reflux disease. Am. J. Med. 1992; 92 (suppl 5A): 88S-97S. De Meester TR. Enough is enough. Have the patient see a surgeon. En: Kharilas PJ, Vanaguas A, (eds). Mucosal disease of the gastrointestinal tract: evolving concepts in pathophysiology and management. American Gastrointestinal Association. Boston 1993; 59-64. |
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