RATAMIENTO DE LA ESTENOSIS PEPTICA



 
La historia natural de la estenosis péptica no tratada conduce a una disfagia en general lentamente progresiva con episodios cada vez más frecuentes de impactación y regurgitaciones como consecuencia de los cuales pueden presentarse complicaciones respiratorias. En fases finales puede verse comprometida la nutrición. El principal objetivo del tratamiento es restablecer la permeabilidad de la luz esofágica (Imagen 95). Actualmente la dilatación endoscópica es la técnica de elección para tal fin. Sin embargo, cuando se utiliza como única forma de tratamiento la recurrencia es la norma por lo que debe asociarse un tratamiento antirreflujo enérgico. El empleo de omeprazol a dosis de 40 mg/día se ha asociado con una menor tasa de reestenosis. Aunque la cirugía antirreflujo permite igualmente conseguir este objetivo, con frecuencia los resultados son comparables a los del tratamiento farmacológico por lo que no suele ser necesaria, sobre todo cuando se trata de enfermos de edad en los cuales la cirugía puede tener más riesgo.

Mediante la dilatación endoscópica se logra una resolución significativa o completa de los síntomas en el 80-90% de los casos. Por lo general, la disfagia desaparece con un calibre esofágico de 13-15 mm., para lo cual se pueden necesitar varias sesiones. En la mitad de los casos aproximadamente una vez lograda la resolución inicial se precisa alguna dilatación periódica, en general, no más de una al año.

Las olivas de Eder Puestow (Imagen 96 a) y las bujías de Savary-Gillard (Imagen 96 b) se utilizan previa colocación de una guía metálica por lo que se introducen olivas metálicas o bujías de plástico de diámetro creciente bajo control radiológico. Están indicadas en aquellas estenosis largas o complejas. En estenosis muy rígidas pueden usarse bien desde el inicio o bien tras dilatación parcial con balones.

Los balones dilatadores ofrecen la ventaja teórica sobre los otros sistemas de una mayor seguridad en razón de ejercer una presión radial sobre la estenosis que la presión longitudinal de las bujías. Los balones tipo TTS pueden introducirse por el canal de trabajo del endoscopio lo que les confiere una gran facilidad de uso (Imagen 97). Son muy útiles para dilatar un anillo de Schatzki sintomático y en estenosis cortas poco rígidas. A veces no llegan a alcanzar el diámetro máximo de dilatación ya que se deforman en su centro. Por ello puede ser conveniente finalizar con bujías de Maloney/Hurst o de Savary-Gillard tras una dilatación inicial parcial con balones.

Dupin B, Meric B, Dumon J-F. Techniques, results and complications of oesophageal dilatation. Bailliere’s Clinical Gastroenterology 1987; 1:809-20.

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