INDICACIONES DEL TRATAMIENTO QUIRURGICO EN LA ERGE



 
En los últimos años ha habido una reducción importante del número de pacientes que requieren tratamiento quirúrgico del reflujo gastroesofágico, debido a las mejoras diagnósticas, que permiten una evaluación más objetiva, y a la existencia de un tratamiento médico más eficaz. En la actualidad, entre un 1% y un 5% de los pacientes con reflujo, precisan intervención quirúrgica. La indicación fundamental es el fracaso del tratamiento médico: bien después de un tratamiento adecuado e intensivo durante la fase de brote inicial, bien después del fracaso del tratamiento de mantenimiento con recurrencias reiteradas o bien por la presencia de complicaciones que no ceden al tratamiento conservador. Estas indicaciones se encuentran matizadas por una serie de factores y circunstancias. La intervención quirúrgica se verá reforzada cuando exista un fallo mecánico grave del EEI con presiones inferiores a 3 mmHg o un incremento de la exposición ácida del esófago respecto a los controles previos. Por el contrario, se deberá reconsiderar la intervención guirúrgica en enfermos con edad avanzada y enfermedades asociadas, cuando exista una función peristáltica esofágica pobre o inexistente que propicie la aparición de disfagia postquirúrgica, cuando se recoja una sintomatología funcional importante o cuando se carezca de cirujanos expertos en este tipo de cirugía.

De Meester TR. Enough is enough: have the patient see a surgeon. Kahrilas PJ, Vanaguas A (eds). Mucosal disease of the gastrointestinal tract: evolving concepts in pathophysiology and management. American Gastroenterological Association. Boston, 1993: 59-64.

Tygat GNJ, Bianchi Porro G, Feussener H, Pace F, Richter JE, Siewert JR. Long-Term strategy for the treatment of gastrooesophageal reflux disease. Gastroenterology International 1991; 4: 21-32.

Stein HJ, Barlow AP, DeMeester TR, Hinder RA. Complications of gastroesophageal reflux: role of the lower esophageal sphincter, esophageal acid and acid/alcaline exposure and duodenogastric reflux. Ann Surg 1992; 216: 35-43.