Las lesiones hepáticas más frecuentes en
los alcohólicos crónicos son la esteatosis, la
hepatitis alcohólica y la cirrosis hepática,
que con frecuencia coexisten en el mismo
paciente. Menos frecuentemente se observan otras
lesiones histológicas. En algunos casos se
reconocen lesiones idénticas a las observadas en
pacientes con infección vírica crónica, pero
no se identifican marcadores serológicos de
infección viral. La abstinencia determina en
estos casos la regresión de las alteraciones
bioquímicas e histológicas.