La hepatitis crónica B es la consecuencia
de una hepatitis aguda ictérica o asintomática,
que no se ha resuelto. Ello ocurre en los adultos
en menos del 5% de los casos de hepatitis aguda
ictérica y en una proporción seguramente mayor
de las hepatitis asintomáticas (5-10%).
En aproximadamente el 20% de los casos de
hepatitis crónica se acaba desarrollando una
cirrosis al cabo de los años y en el resto la
actividad inflamatoria y lesional hepática se
detiene, con regresión del daño histológico en
la mayoría de ellos. El tipo de evolución
depende de la duración de la replicación viral.
Seef LB, Koff RS. Evolving concepts of
the clinical and serological consequences of
hepatitis B virus infection. Semin Liver Dis
1986; 6:11.