La necrosis hepatocelular característica
de las hepatitis agudas no se produce como
consecuencia de la acción patógena directa del
VHB, sino que es debida a la acción de
linfocitos T citotóxicos (Tc) sensibilizados
frente a antígenos víricos, que se fijan en las
membranas hepatocelulares en las que se expresan
antígenos virales junto a proteína HLA. Las
linfoquinas liberadas por estas células T son
las responsables de la lesión celular, a lo que
pueden contribuir células destructoras naturales
(NK). Los virus liberados en la necrosis
hepatocelular son neutralizados por anticuerpos
(anti HBs), impidiéndose de esta forma la
reinfección de otras células hepáticas.