La seroconversión espontánea de las
hepatitis crónicas B ocurre con una frecuencia
anual que oscila entre el 10 y el 15% de los
casos. Se desconocen los mecanismos que
determinan o regulan su aparición, aunque se
conocen los factores asociados a una mayor
probabilidad de que esta seroconversión no
ocurra. Es excepcional en los niños que han
desarrollado una tolerancia al virus debido a una
infección neonatal y en los pacientes con
inmunosupresión adquirida farmacológicamente o
por alguna enfermedad asociada. Asimismo, es
menos probable en las hepatitis con escasa
actividad bioquímica o histológica y en
aquellos que exhiben una intensa carga vírica en
el hígado.