La hepatitis crónica C suele ser una
enfermedad indolente, de curso lentamente
progresivo, sin tendencia a la remisión
espontánea, aunque con frecuencia se observa con
los años una disminución de los niveles de
transaminasas. Durante todo el curso de la
enfermedad se detecta RNA del VHC en el suero,
así como anticuerpos frente a antígenos de este
virus.