La lesión hepatocelular de la hepatitis
autoinmune es debida a un fenómeno de
citotoxicidad mediada por anticuerpos. Estos
están dirigidos a proteínas de la membrana
hepatocitaria que se han alterado por la acción
de una noxa no identificada (probablemente
virus). Una proteína diana candidata es el
receptor de la asialo glicoproteina (ASG-R). En
la hepatitis autoinmune se ha comprobado que los
linfocitos T supresores (Ts), células que forman
parte de un mecanismo autoregulador de la
autoinmunidad, presentan una función deficiente,
lo que mantiene la activación de los linfocitos
T cooperadores (Th) y consiguientemente la
producción de anticuerpos dirigidos contra
proteínas de la membrana hepatocelular.
Probable-mente hace falta una predisposición
genética para el desarrollo de esta enfermedad.
García Buey L, García Monzón C,
Moreno Otero R. Immunopatogenia de las hepatitis
crónicas autoinmunes. Rev Clin Esp 1993;
193:197-205.