Una situación similar se vivía cuando el
problema se localizaba en el tracto digestivo
inferior. Actualmente el enema opaco, cuando se
emplea una técnica rigurosa de doble contraste,
llega a detectar lesiones mucosas de pequeño
tamaño. Continúa siendo la técnica idónea
para la valoración topográfica del marco
cólico y en aquellas estenosis infranqueables al
endoscopio. Las clásicas descripciones de imagen
en "corazón de manzana mordido" o de
falta de repleción, siguen estando vigentes y
establecen la indicación de la colonoscopia que
nos permite el diagnóstico de certeza.