Hablamos de esófago de Barrett cuando
parte de la mucosa esofágica está tapizada por
epitelio columnar en lugar de epitelio escamoso
normal. Esta definición, en la práctica, se
enfrenta a una serie de problemas que nacen
fundamentalmente de la dificultad endoscópica
para identificar con precisión la unión
esófago-gástrica. Su prevalencia es variable, y
posiblemente dependa de la procedencia de la
información y de la dificultad de diagnosticar
los casos límite. En los casos típicos, el
aspecto endoscópico es prácticamente
diagnóstico, si bien es obligada la toma de
múltiples biopsias, que además nos mostrarán
la existencia o no de displasia.