Como sucedía con la achalasia, se defiende
como mecanismo patogénico el éstasis
alimentario crónico, producido por la
disminución del calibre de la luz del esófago.
La causa más frecuente de causticación es la
ingestión, accidental o voluntaria, de lejía o
detergentes líquidos.
La mayor incidencia de cáncer en estos
enfermos, ocurre a partir de los 25-30 años de
haberse producido la estenosis.
Hebrero J, Arévalo A, Yanguela J, et
al. Cáncer de esófago secundario a esofagitis
cáustica. Rev Esp Enf Ap Digest 1986, 69 :
353-356.