De manera similar a la estenosis cáustica,
la péptica también parece acompañarse de un
mayor riesgo de displasia y neoplasia, ya que el
mecanismo patogénico es común.
El seguimiento endoscópico bianual obliga
a la toma de biopsias en busca de displasia. Su
existencia indica nuevas biopsias y seguimiento
estricto sin descartar una actitud quirúrgica,
ya que esta es la única forma de ofrecer un
diagnóstico precoz y un pronóstico favorable.