Este concepto explica como al reducirse el
tamaño del nicho, la neoplasia ocupa una
porción cada vez mayor de los bordes, lo que
aumenta la probabilidad de su detección a la
toma de biopsias. La consecuencia directa es la
necesidad de seguir endoscópicamente la
cicatrización del ulcus y repetir la toma de
múltiples biopsias, ya que aumenta la
probabilidad de detección del tumor.