La gastritis crónica en cualquiera de sus
formas, superficial y atrófica, es una lesión
histológica y por tanto requiere el estudio de
biopsias de la zona. No existe una clara
correlación con la endoscopia por el importante
número de falsos positivos y negativos.
La metaplasia intestinal, que aparece
característicamente sobre una gastritis
crónica, consiste en un reemplazo de la mucosa
habitual por otra de tipo intestinal, más o
menos completa.
La forma incompleta con sulfomucinas y la
displasia epitelial es el punto de unión entre
la gastritis crónica atrófica y el cáncer
gástrico.
Se admite que la gastritis crónica la
padecen entre el 0,5-3% de los sujetos adultos y
de ellos, un 8-10% presentan riesgo de evolución
hacia el cáncer al cabo de 15-25 años de
enfermedad a través de la metaplasia intestinal
y sobre todo de la displasia epitelial.