Actualmente se acepta que la causa
principal de gastritis crónica superficial es la
infección por el Helicobacter pylori. Esta
lesión puede ser no detectable endoscópicamente
y sólo apreciarse tras estudio histológico en
el que, además, pueden verse los gérmenes.
Suele afectarse inicialmente el antro y progresar
cranealmente con el tiempo. Se caracteriza por un
infiltrado linfocitario de la lámina propia. La
presencia de acúmulos de neutrófilos es lo que
define la "actividad" de la
inflamación crónica.