El desarrollo de un cáncer de muñón
gástrico la complicación tardía más grave de
la cirugía gástrica. Estudiado como condición
precancerosa, el estómago operado presenta un
riesgo aumentado de presentar una transformación
maligna. El tipo de técnica quirúrgica
empleada, así como el tiempo de evolución
establecen un mayor potencial, posiblemente en
relación al mayor reflujo biliar hacia el
remanente gástrico. La actitud actual es la de
someter a todo paciente gastrectomizado a
controles endoscópicos periódicos cada uno o
dos años a partir de los 8-10 años de la
cirugía.