La radiología ocupa actualmente un lugar
secundario en el diagnóstico de la patología
maligna del colon, desplazada por la
colonoscopia. Sin embargo, en lesiones vegetantes
de localización en colon derecho y de difícil
acceso endoscópico, o en estenosis
infranqueables al endoscopio, una buena técnica
de enema opaco de doble contraste puede ser de
inestimable ayuda al diagnóstico.