Se ha estimado que pudieran existir algunos
denominados grupos de riesgo para la transmisión
del Helicobacter pylori, aunque este punto es muy
discutido. No parece transmitirse de especies
animales al hombre y el reservorio natural es el
estómago humano siendo la propagación principal
vía oro-fecal muy semejante a la de la hepatitis
por virus A, a través de la ingestión de
alimentos crudos o bebidas contaminadas con esta
bacteria y guardando siempre una relación
inversa con las condiciones higiénicas,
económicas y culturales de la población
examinada. Estudios realizados en endoscopistas
han encontrado una prevalencia ligeramente
superior a la población control debido al
frecuente contacto con saliva y contenido
gástrico de los pacientes explorados.
Royo G, Pérez A, Esteban A, Martín C,
Pérez-Mateo M. Anticuerpos frente al H. pylori
en personal de Gastroenterología, pacientes y
población sana. Rev. Esp. Enf. Digest. 1991; 80:
233-6.