La etiología de la úlcera duodenal está
íntimamente relacionada con la infección
crónica por Helicobacter pylori, adquirida
tempranamente en la vida, lo que ocurre en el 95%
de los casos aproximadamente.El mecanismo
condicionante es a través de una inflamación
crónica gastroduodenal, con gastritis crónica
activa, duodenitis congestiva y erosivas
frecuentemente asociadas e hipergastrinemia
asociada, todo lo cual favorece la reactivación
del proceso ulceroso, bien de forma espontánea o
agravada por factores exógenos. Todo ello lleva
a la conclusión de que el Helicobacter es el
principal agente responsable de la aparición y
mantenimiento de la úlcera duodenal, que debe
ser considerada fundamentalmente como una
enfermedad infecciosa.