El test de la ureasa en biopsia gástrica
tiene la ventaja que al mismo tiempo que se hace
el diagnóstico de la lesión endoscópica, en el
caso más frecuente digamos una úlcera duodenal,
permite saber si está o no relacionada con la
infección por Helicobacter pylori. Para ello se
toma una muestra del antro y se introduce en un
pocillo que contiene un sustrato de urea con un
clorante de fenolftaleína, que ante la presencia
de la bacteria y en función del amonio generado
hace cambiar el pH y vira el sustrato de
coloración desde amarillo (negativo) a rojo
(positivo) en alrededor de unos 15-30 minutos.
Hay que advertir que se pueden producir
reacciones tardías, incluso al cabo de 24 horas
en algunos casos.