En 1910 el médico croata Karl Schwartz
dejó sentado claramente el famoso postulado que
decía "sin ácido, no hay úlcera".
Desde entonces se ha postulado que la mayor parte
de las úlceras duodenales cursan con
hipersecreción ácida. Hoy en día sabemos
también que casi la totalidad de úlceras están
asociadas con infección por Helicobacter, por lo
que también se podría postular fácilmente
"sin Helicobacter, no hay úlcera".
Pero como ambos mecanismos están
interrelacionados a través de la
hipergastrinemia asociada con la infección
mantenida, podríamos concluir de una forma
ecléctica señalando finalmente "sin ácido
(pH), ni Helicobacter (Hp), no hay úlcera".
Nowak R. The gold bug: Helicobacter
pylori (News). Science 1995; 267:173.