La evolución del tratamiento de la úlcera
péptica en los últimos 40 años ha pasado desde
el punto de vista médico de partir del empleo de
antiácidos y anticolinérgicos, pasando por los
antagonistas-H2 y los inhibidores de la bomba de
protones, hasta el empleo de antibióticos. Desde
el punto de vista quirúrgico se pasó de las
resecciones gástricas, por las vagotomías
tronculares y supraselectivas, hasta
prácticamente el abandono en casos reglados,
dejando únicamente reservada la cirugía para
casos urgentes con complicaciones que no pueda
resolver el tratamiento médico.