Entre los factores que influyen en el
éxito del tratamiento erradicador hay que
señalar entre los ya mencionados, el coste y la
duración del tratamiento, la resistencia a los
antibióticos utilizados, el cumplimiento
terapéutico y la importancia, frecuencia y
cuantía de los efectos secundarios. Es de
resaltar que con los tratamientos actualmente
disponibles se ha alcanzado una cota de eficacia
lo suficientemente elevada, para que todos estos
requisitos sean favorables en la mayor parte de
los casos.