La estrategia actual del tratamiento de la
úlcera péptica consiste por tanto en el momento
de diagnosticar la lesión, generalmente por
endoscopia, realizar simultáneamente un test
diagnóstico de Helicobacter mediante el test de
ureasa en tejido y estudio histológico,
cumplimentado o no, con el test del aliento. Una
vez confirmada su presencia se pasará
directamente al tratamiento erradicador y
posteriormente al cabo de un mes de finalizado el
tratamiento confirmaremos la curación ulcerosa y
la erradicación del germen. Con ello desaparece
en la mayor parte de los casos, la necesidad de
realizar un tratamiento de mantenimiento
adicional.
Yamada T, Ahnen D, Alpers DH et al.
Helicobacter pylori in peptic ulcer disease. JAMA
1994; 272: 65-9.