La relación coste-beneficio en la
enfermedad ulcerosa, comparando el tratamiento
clásico de mantenimiento con antisecretores
frente al tratamiento actual erradicador frente
al Helicobacter pylori, resulta claramente
favorable al segundo, por su mayor eficacia y
menor duración, lo que redunda no sólo en un
gran ahorro económico, sino también en lo que
es más importante, en un gran alivio para estos
pacientes que a partir de entonces se encuentran
completamente libres de sus molestias, pueden
comer de todo y hacer una vida rigurosamente
normal en sentido amplio, sin ninguna
limitación.